La tarea que les encargó consistía en reunirse con una antiguo contacto suyo, Madame Girardon. Quien tenía información, aparentemente, relacionada con Los Mitos.
Tras el telón: Michelle y Jason sospechaban que eso era una patraña piadosa, y que probablemente nadie más haya estado libre, o lo suficientemente loco como para aceptar un encargo con tan poca información, y que por eso ellos habían sido contactados.
Dr. Jeff Dalton
Fue entonces que, gracias a los designios del viejo Dr. Jeff Dalton, Michelle y Jason volvieron a reunirse tras años de estar separados. El encuentro, que se llevó en una cafetería en la zona céntrica de Manhattan, fue bastante raro para ambos. Hacía ya bastante tiempo que no se encontraban y ambos habían cambiado notablemente, no estaban seguros si para mejor, o para peor.
Tras una breve charla, se dirigieron al local de Madame Girardon. Un local especializado, puramente dedicado a la compra-venta de exóticas antigüedades de altísimo valor.
Madame Girardon
La mujer se mostró renuente y desconfiada. No conocía a los recién llegados y no parecía gustarle trabajar con gente desconocida, por más que estos viniesen recomendados. Tras una breve charla, en la que Michelle y Jason demostraron su idoneidad, la mujer cambió de actitud y les contó lo que sabía.
"Ayer por la mañana, una extraña chica se acercó con ciertas inquietudes... Tenía en su poder un borrador con unas inscripciones de aspecto esotérico y quería saber algo más al respecto —El tipo de cosa de las que Jeff se suele ocupar—. La chica no quiso precisar exactamente dónde había visto las extrañas inscripciones, e incluso fingió que era por unas investigaciones universitarias. Obviamente no le creí, sin embargo evité cuestionarla, no quería que se espante. Resumiendo, le dije que no sabía que eran esas extrañas inscripciones, pero que conocía a alguien que seguramente las conocería. La muchacha me agradeció enormemente y me dejó su tarjeta por si alguien sabía algo".
Tras el breve relato les entregó el borrador en papel que la joven le había entregado.
Tras el telón: Michelle no tardó en reconocer los dibujos, y efectivamente estaban relacionado a Los Mitos. El primero era una marca arcana conocida como "Signo de Koth", aunque parece haber sido deliberadamente dibujado al revés. El otro dibujo, si bien le sonaba conocido, no pudo precisar exactamente el porque. No obstante, creyó recordar que dicho dibujo había estado relacionado a un conflicto policial, o algo similar, que había tenido alto impacto en el mundo mundano.
Tras el telón: Símbolo de Koth, símbolo que aparece en la Torre de Koth (en la ciudad de los Gugos) y en varios portales físicos que conducen del mundo de la vigilia a las Tierras del Sueño. También puede servir para sellar otros portales, puesto que impide que ciertas pesadillas entren en el mundo de la vigilia. Si se medita sobre su esencia, puede utilizarse para proyectar el espíritu en mundos lejanos.
Habiendo agotado todas las preguntas se retiraron al departamento de Michelle, en Bushwick, un barrio pobre bastante alejado del glamour de Manhattan. Necesitaban pensar cuales serían sus siguientes pasos y como llevarlos a cabo.
Ya en modesto departamento de Michelle, lograron obtener algunas pistas bastantes útiles. Por un lado Michelle llamó a Hayley, y tras una breve charla plagada de mentiras, ambas acordaron reunirse a las 10:00 AM en una cafetería del segundo nivel del Manhattan Mall llamada "The Coffe Shop". Mientras tanto, Jason, aprovechó el tiempo para investigar el blog de Hayley Moore llamado "Detrás de lo evidente se esconde la verdad". Gracias a ésto se percató de varias cosas.
¿Qué encontró Jason?
Ya en modesto departamento de Michelle, lograron obtener algunas pistas bastantes útiles. Por un lado Michelle llamó a Hayley, y tras una breve charla plagada de mentiras, ambas acordaron reunirse a las 10:00 AM en una cafetería del segundo nivel del Manhattan Mall llamada "The Coffe Shop". Mientras tanto, Jason, aprovechó el tiempo para investigar el blog de Hayley Moore llamado "Detrás de lo evidente se esconde la verdad". Gracias a ésto se percató de varias cosas.
¿Qué encontró Jason?
- Todas las entradas del blog se habían creado entre la medianoche y las dos de la madrugada.
- El blog no era para nada popular, ya que los contadores de visitas apenas mostraban algunas pocas decenas de visitas, incluso para los post más viejos.
- Cada una de las entradas publicadas por Hayley tenían un (+1), siempre por el mismo usuario, un tal Jorge_Beliver.
- Un gran porcentaje de los post estaban relacionados con hechos y sucesos ocurridos en el Metro.
Una futura investigación conjunta revelaría que Hayley no tiene ningún dato personal cargado en el blog. Además, su cuenta, no está enlazada con ninguna red social. Sin embargo, Jorge_Beliver, no pareciera ser tan precavido como la joven bloggera, y una breve investigación los llevo a su cuenta personal de Google Plus. No les costó demasiado descubrir que Jorge trabajaba como encargado de seguridad en la estación Bronx del Metro de NY.
Cansados y hambrientos en extremo decidieron hacer un breve corte para así cenar algo y aprovechar para despejar la mente, pues el día había sido largo y agotador. Pero, cuando los hambrientos comensales se disponían a probar bocado, un peculiar sonido los interrumpió, provenía del ordenador. Una inspección rápida reveló que el sonido no era otra más que una alerta de nuevo mensaje disparada automáticamente por el blog, un nuevo mensaje había sido publicado. Jason, ni lento ni perezoso, saltó sobre el ordenador y comenzó a leer el artículo en voz alta, para que su compañera, que no había interrumpido la cena, estuviera al tanto de las novedades. La nueva entrada hablaba, una vez más, de un suceso acontecido en el Metro y mencionaba unas misteriosas desapariciones ocurridas en las estaciones subterráneas del Metro. Por lo que decía el artículo, ni las autoridades del Metro, ni la policía, se habían involucrado o tomado cartas en el asunto, y de momento no había ningún reconocimiento oficial al respecto. Lamentablemente no precisaba sobre el número exacto de desapariciones, pero eran más de una.
En ese punto, Jason, ofuscado por lo lento que avanzaba la investigación y envalentonado por el reciente descubrimiento, decidió que había llegado la hora de tomar las riendas y pisar el acelerador. Así que fue usando el blog, contactó a Hayley a través de mensaje privado y tras un escueto intercambio de mensajes acordaron en encontrarse en una estación del Metro alrededor de la 1:00 AM. Aunque, por culpa de lo agresivo que resultó Jason, no llegaron a estar realmente seguros si la bloggera asistiría, o no, a la reunión pactada.
El plan maquetado por la dispar pareja fue bastante simple y práctico, pues ¿No eran éstos planes los que mejor funcionaban? El plan era el siguiente, Michelle llegaría a la estación bastante antes de la hora pactada, para, desde el anonimato vigilar como iba la cosa. En cambio, Jason, llegaría con lo justo. Lamentablemente la cosa no salió como esperaban, pues al llegar la hora acordada, Hayley no se presentó. Notablemente impaciente, Jason esperó unos quince minutos, tras lo cual perdió la paciencia y, una vez más, decidió que debía de tomar las riendas. Así fue que, tras asegurarse que nadie lo estaba viendo, irrumpió en cuarto de seguridad y monitoreo de la estación. Ya dentro del cuarto tuvo acceso en tiempo real a todas las cámaras de seguridad de la estación, e incluso, tuvo acceso a una sharefolder que contenía una docena de archivos de vídeos de seguridad. En ese punto, Jason decidió inspeccionar uno de los archivos, más que nada para asegurarse que tuvieran algún valor o utilidad –Fue tal vez por el favor concedido por un Primigenio, o porque la dichosa suerte había posado su ojo sobre él–. Así fue que vio cómo una formación se adentraba en una estación… Pero la formación tenía un raro dibujo en una de sus puertas. Era el mismo dibujo que Hayley había llevado a lo de Madame Girardon. Exultante gracias al descubrimiento que acaba de realizar, Jason, vio por las cámaras de seguridad que él seguridad de la estación empezaba a volver. Instigado por una apremiante necesidad subió todos los archivos contenidos del sharefolder a su cuenta personal de Dropbox. Luego abrió un archivo un archivo de texto y escribió una amenaza directa para el guardia de seguridad "Jorge te estamos buscando". Y sin más se retiró.
Por suerte no sólo alcanzó a Jason, pes mientras Jason se retiraba, Michelle, pudo ver como de entre las largas sombras de la estación salía una chica de aspecto gótico, seguramente Hayley. La chica, bastante temerosa, siguió a joven White. En ese punto, Michelle, ni lenta, ni perezosa, cogió el móvil y envió un mensaje a su compañero avisándole que lo estaban siguiendo. Finalmente, Michelle, aguardaría un tiempo prudencial, para luego seguir a Hayley con distancia suficiente como para no llamar la atención.
Finalmente, cuando Jason salió a la superficie, se detuvo un momento, encendió un cigarrillo y se detuvo a esperar, fingiendo una paciencia de la cual realmente carecía. Hayley, se topó con él y se sorprendió. Claramente no se esperaba toparse cara a cara con Jason, y la sorpresa bastó para dejarla petrificada del miedo.
Tras toparse con la chica, el joven vástago White, intentó inducirla, por no decir forzar, a que lo acompañase. Ella, sin saber qué hacer y víctima de un desgarrador pánico, intentó simular que le hacía caso al desconocido. Pero los nervios debieron de haberle jugado una mala pasada, pues Jason notó sus intenciones, y cuando ésta intentó salir corriendo, él la cogió del cuello mientras la estrangulaba intentando inducir un desmayo. En ese punto, Michelle salió de entre las sombras, empuñando un revolver. Tras una escueta conversación en la que la joven afroamericana amenazó con meterle un tiro en la pierna, Jason se alejó de la escena a toda velocidad, fingiendo pánico.
Fue luego de calmarla que, Michelle, acompaño a la catatónica joven hasta su casa, ubicada apenas a cuadras de la estación dónde se encontraban, en un complejo habitacional de cuatro enormes edificios. Pero contrario a lo que Michelle esperaba, la joven Hayley no quiso dejarla pasar a su departamento. Por suerte, Arlie, el portero afroamericano, estuvo más que dispuesto a compartir todo lo que sabía de la joven inquilina... Tan sólo necesitó de unos dólares para refrescar la memoria.
¿Qué averiguó Michelle?
-Fin de la sesión-
En ese punto, Jason, ofuscado por lo lento que avanzaba la investigación y envalentonado por el reciente descubrimiento, decidió que había llegado la hora de tomar las riendas y pisar el acelerador. Así que fue usando el blog, contactó a Hayley a través de mensaje privado y tras un escueto intercambio de mensajes acordaron en encontrarse en una estación del Metro alrededor de la 1:00 AM. Aunque, por culpa de lo agresivo que resultó Jason, no llegaron a estar realmente seguros si la bloggera asistiría, o no, a la reunión pactada.
El plan maquetado por la dispar pareja fue bastante simple y práctico, pues ¿No eran éstos planes los que mejor funcionaban? El plan era el siguiente, Michelle llegaría a la estación bastante antes de la hora pactada, para, desde el anonimato vigilar como iba la cosa. En cambio, Jason, llegaría con lo justo. Lamentablemente la cosa no salió como esperaban, pues al llegar la hora acordada, Hayley no se presentó. Notablemente impaciente, Jason esperó unos quince minutos, tras lo cual perdió la paciencia y, una vez más, decidió que debía de tomar las riendas. Así fue que, tras asegurarse que nadie lo estaba viendo, irrumpió en cuarto de seguridad y monitoreo de la estación. Ya dentro del cuarto tuvo acceso en tiempo real a todas las cámaras de seguridad de la estación, e incluso, tuvo acceso a una sharefolder que contenía una docena de archivos de vídeos de seguridad. En ese punto, Jason decidió inspeccionar uno de los archivos, más que nada para asegurarse que tuvieran algún valor o utilidad –Fue tal vez por el favor concedido por un Primigenio, o porque la dichosa suerte había posado su ojo sobre él–. Así fue que vio cómo una formación se adentraba en una estación… Pero la formación tenía un raro dibujo en una de sus puertas. Era el mismo dibujo que Hayley había llevado a lo de Madame Girardon. Exultante gracias al descubrimiento que acaba de realizar, Jason, vio por las cámaras de seguridad que él seguridad de la estación empezaba a volver. Instigado por una apremiante necesidad subió todos los archivos contenidos del sharefolder a su cuenta personal de Dropbox. Luego abrió un archivo un archivo de texto y escribió una amenaza directa para el guardia de seguridad "Jorge te estamos buscando". Y sin más se retiró.
Por suerte no sólo alcanzó a Jason, pes mientras Jason se retiraba, Michelle, pudo ver como de entre las largas sombras de la estación salía una chica de aspecto gótico, seguramente Hayley. La chica, bastante temerosa, siguió a joven White. En ese punto, Michelle, ni lenta, ni perezosa, cogió el móvil y envió un mensaje a su compañero avisándole que lo estaban siguiendo. Finalmente, Michelle, aguardaría un tiempo prudencial, para luego seguir a Hayley con distancia suficiente como para no llamar la atención.
Hayley Moore
Finalmente, cuando Jason salió a la superficie, se detuvo un momento, encendió un cigarrillo y se detuvo a esperar, fingiendo una paciencia de la cual realmente carecía. Hayley, se topó con él y se sorprendió. Claramente no se esperaba toparse cara a cara con Jason, y la sorpresa bastó para dejarla petrificada del miedo.
Tras toparse con la chica, el joven vástago White, intentó inducirla, por no decir forzar, a que lo acompañase. Ella, sin saber qué hacer y víctima de un desgarrador pánico, intentó simular que le hacía caso al desconocido. Pero los nervios debieron de haberle jugado una mala pasada, pues Jason notó sus intenciones, y cuando ésta intentó salir corriendo, él la cogió del cuello mientras la estrangulaba intentando inducir un desmayo. En ese punto, Michelle salió de entre las sombras, empuñando un revolver. Tras una escueta conversación en la que la joven afroamericana amenazó con meterle un tiro en la pierna, Jason se alejó de la escena a toda velocidad, fingiendo pánico.
Fue luego de calmarla que, Michelle, acompaño a la catatónica joven hasta su casa, ubicada apenas a cuadras de la estación dónde se encontraban, en un complejo habitacional de cuatro enormes edificios. Pero contrario a lo que Michelle esperaba, la joven Hayley no quiso dejarla pasar a su departamento. Por suerte, Arlie, el portero afroamericano, estuvo más que dispuesto a compartir todo lo que sabía de la joven inquilina... Tan sólo necesitó de unos dólares para refrescar la memoria.
¿Qué averiguó Michelle?
- Hayley trabaja en el subterráneo, específicamente en la estación del Bronx, realizando tareas administrativas.
- Trabaja de tarde y suele llegar a su casa alrededor de la media noche.
- No suele recibir visitas y no tiene ninguna relación con los vecinos.
- Vive en el 7mo piso.
- Hay 4 departamentos por piso.
-Fin de la sesión-




